Cuando suben las temperaturas todos sufrimos con ello. Y no solo las personas. El calor puede afectar negativamente también a los aparatos electrónicos y a los electrodomésticos de diferentes formas, tanto a corto como a largo plazo. Por eso conviene no exponer nuestros aparatos eléctricos y electrónicos directamente al calor intenso.
Efectos del calor en los aparatos electrónicos
- Sobrecalentamiento de componentes internos
- Las temperaturas elevadas pueden provocar que componentes como el procesador, la tarjeta gráfica o la fuente de alimentación funcionen más lentamente o fallen.
- El sobrecalentamiento puede reducir el rendimiento (por ejemplo, en ordenadores, entra en juego el thermal throttling, que baja la velocidad del procesador para evitar daños).
- Reducción de la vida útil
- El calor acelera el desgaste de los componentes electrónicos.
- Las soldaduras, condensadores y circuitos pueden deteriorarse con el tiempo si se exponen frecuentemente a altas temperaturas.
- Fallo del almacenamiento
- En discos duros y unidades SSD, el calor puede provocar errores de lectura/escritura e incluso pérdida de datos si la temperatura es extrema o sostenida.
- Deformaciones físicas
- En casos extremos, el calor puede deformar plásticos o fundir componentes.
- En baterías (especialmente de litio), el exceso de calor puede causar hinchazón, fugas o explosiones.
- Problemas de conectividad
- En dispositivos de red o móviles, el sobrecalentamiento puede interferir con la señal Wi-Fi, Bluetooth o datos móviles.
Consejos para proteger los dispositivos del calor
Conviene estar atentos y seguir unas sencillas recomendaciones para que nuestros aparatos electrónicos no sufran con estas temperaturas tan elevadas que estamos teniendo. Simplemente sigue estos consejos:
- No exponerlos al sol directo (especialmente móviles, tablets y portátiles).
- Mantener buena ventilación (limpiar ventiladores y rejillas de ventilación).
- Usar bases refrigerantes para portátiles.
- Evitar el uso intensivo mientras se carga, especialmente en teléfonos.
- Guardar en lugares frescos y secos, lejos de fuentes de calor.

