El Libro Blanco
El Libro Blanco sobre las medidas de protección del comercio de proximidad
El comercio de proximidad se enfrenta a la hiperregulación y complejidades operativas, como la gestión de residuos y el etiquetado, con más de 1.100 normas que rigen su actividad, lo que es visto como un obstáculo para el 60% de los comerciantes locales.
El aumento de los costes laborales, incluyendo un incremento del 60% en el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en los últimos seis años, afecta desproporcionadamente a las microempresas, acelerando la destrucción del comercio de proximidad.
Los cambios en los hábitos de consumo y la brecha de digitalización también representan un desafío, ya que solo el 34% de los comercios de proximidad han digitalizado completamente su presencia online.
Proteger el comercio de proximidad es vital para el desarrollo económico, social y ambiental, ya que cada euro gastado en el comercio local tiene un multiplicador económico de 2,5 veces.
La presencia de estos negocios contribuye a la vitalidad y seguridad de las ciudades, evita la desertificación urbana y es clave para frenar la despoblación en zonas rurales.
Los comercios locales favorecen el consumo de productos de proximidad y emiten un 30% menos de CO2 que las grandes superficies, promoviendo economías circulares y sostenibles.
FECE, en colaboración con otras entidades, propone la creación de una Mesa de Comercio a nivel estatal, impulsada por la Secretaría de Estado de Comercio, para promover y fortalecer el comercio local.
Dicha Mesa facilitaría el diálogo y el diseño de estrategias eficaces para garantizar la sostenibilidad y el crecimiento del comercio local.
Es vital contar con un espacio de diálogo para exponer la dura realidad de la excesiva regulación que afecta desproporcionadamente al comercio de proximidad en España.

