INFORME CONCLUSIONES FORUM FECE
El comercio de electrodomésticos reivindica su papel estratégico y reclama un marco regulatorio que garantice la viabilidad del canal de proximidad, frente a una competencia global que juega con reglas distintas
Ideas principales:
- El comercio de proximidad es un motor económico y social que ningún canal digital puede sustituir. Cinco mil establecimientos, más de 20.000 empleos directos y una manera de entender el comercio centrada en la personalización, el acompañamiento y el compromiso con el territorio representan un activo que el sector debe defender y comunicar mejor.
2. El sector acumula una presión estructural creciente. Los incrementos del SMI, el aumento de costes salariales, la carga fiscal y la volatilidad geopolítica hacen urgente una respuesta institucional coordinada en forma de simplificación administrativa, fiscalidad adecuada y apoyo decidido al relevo generacional.
3. Los modelos europeos de distribución y la irrupción de la inteligencia artificial representan una doble oportunidad. Aprender de organizaciones con mayor escala para reforzar la competitividad, y adoptar tecnologías que amplíen la relación con el cliente sin sacrificar el trato humano que define al canal especialista, son los dos grandes retos estratégicos del canal para la próxima década.
El comercio de electrodomésticos redefine su papel estratégico en un entorno de cambio estructural
El II Fórum FECE celebrado en Sevilla nos ha permitido constatar que el comercio de electrodomésticos se encuentra en un momento decisivo. El sector mantiene una base sólida, con una amplia implantación territorial, capacidad de servicio y una aportación social y económica que sigue siendo esencial. Pero esa fortaleza debe traducirse ahora en una mayor capacidad de adaptación ante un entorno más exigente, más competitivo y en plena transformación.
La principal conclusión del encuentro es clara: el modelo de proximidad tiene recorrido y sigue siendo plenamente válido, pero necesita evolucionar con determinación. El equilibrio entre servicio, profesionalización, digitalización y rentabilidad será uno de los factores clave para asegurar su sostenibilidad en los próximos años.
Inauguración: fortaleza del modelo y presión estructural
La sesión inaugural puso de relieve el valor estratégico del comercio de proximidad como motor económico, social y territorial. Nuestro sector no solo vende electrodomésticos: asesora al consumidor, instala, presta servicio técnico, gestiona residuos y contribuye a fijar actividad económica y empleo en todo el territorio.
Junto a esa fortaleza, el Fórum reflejó también con claridad la presión creciente que soportan muchas empresas del sector. El incremento de los costes laborales, la carga fiscal y la acumulación normativa inciden de forma especialmente intensa sobre un tejido empresarial formado, en su mayoría, por micropymes y pequeños comercios con estructuras muy ajustadas.
De ahí que una de las reclamaciones compartidas durante el encuentro fuera la necesidad de avanzar en simplificación administrativa, en una fiscalidad más proporcionada y en medidas eficaces de apoyo al relevo generacional. Este último asunto aparece ya como uno de los principales desafíos estructurales del sector.
Modelos europeos: integración digital o pérdida de relevancia
La mesa internacional trasladó un mensaje nítido: la frontera entre comercio físico y comercio online ya no puede analizarse en términos excluyentes. El consumidor se mueve con naturalidad entre ambos entornos, y esa realidad obliga a que el canal especialista integre de manera efectiva sus capacidades presenciales y digitales.
Los representantes europeos coincidieron en que el comercio independiente mantiene ventajas competitivas muy relevantes, entre ellas la proximidad, la capilaridad y la relación de confianza con el cliente. Ahora bien, dichas ventajas deberán apoyarse cada vez más en herramientas digitales, procesos eficientes y una propuesta de valor bien diferenciada.
También se apuntó una tendencia de fondo que conviene seguir muy de cerca: la incorporación de la inteligencia artificial a los procesos de búsqueda, recomendación y compra. Este cambio no elimina el papel del comercio especialista, pero sí exige repensar cómo queremos relacionarnos con un consumidor cada vez más asistido por la tecnología.
En este contexto, el Fórum puso igualmente sobre la mesa la conveniencia de explorar nuevas vías de rentabilidad y diferenciación, ya sea a través de servicios de mayor valor añadido, acuerdos exclusivos o fórmulas que refuercen el posicionamiento del canal frente a una competencia cada vez más intensa.
Contexto económico y geopolítico: fin del orden multilateral
El bloque dedicado al contexto económico y geopolítico permitió enmarcar los retos del sector en una realidad internacional más inestable. La fragmentación del comercio global, la revisión de las reglas multilaterales y la volatilidad en materia arancelaria y logística tienen efectos directos sobre un mercado estrechamente vinculado a cadenas de suministro internacionales.
Desde esa perspectiva, se insistió en que Europa debe reforzar su capacidad de respuesta económica e industrial. Para nuestro sector, esto significa contar con un entorno más previsible, con reglas claras y con una mayor capacidad para absorber tensiones externas sin trasladar toda la presión a la distribución y al comercio de proximidad.
A escala interna, el Fórum volvió a señalar la sobrerregulación como uno de los factores que más dificultan la competitividad. La complejidad administrativa, unida a la falta de control efectivo sobre quienes incumplen la normativa, genera desequilibrios que perjudican a las empresas que sí operan con responsabilidad y dentro de la legalidad.
En ese marco, varias intervenciones advirtieron también de la necesidad de evaluar con rigor el impacto real de determinadas iniciativas regulatorias europeas, , como la tasa sobre residuos electrónicos, especialmente cuando pueden generar nuevas cargas sin distinguir suficientemente entre operadores cumplidores y no cumplidores.
Futuro de la distribución: la tienda híbrida como modelo ganador
La mesa sectorial confirmó que el futuro de la distribución pasa por un modelo híbrido, en el que la tienda física siga siendo el centro de la relación con el cliente, pero integrada en una estrategia omnicanal más amplia. La transformación no debe entenderse como una renuncia a la cercanía, sino como una forma de reforzarla.
El mercado, con un volumen de unos 13.000 millones de euros, ya presenta un peso creciente del canal online, en torno a un tercio del gasto; aunque la tienda física sigue siendo clave, especialmente en gama blanca.
Una de las ideas más repetidas durante este bloque fue que el mayor riesgo para el sector no es la aparición de nuevos competidores, sino la falta de adaptación propia. La evolución del consumidor, de la tecnología y del mercado obliga a revisar modelos, hábitos comerciales y propuestas de valor.
El debate abordó asimismo una cuestión esencial: durante años el sector ha aportado servicios de alto valor añadido que no siempre han sido suficientemente reconocidos ni remunerados. Reforzar esa percepción de valor y trasladarla mejor al mercado será decisivo para competir con operadores centrados exclusivamente en precio.
Se subrayó, además, que la capilaridad del canal especialista constituye una ventaja competitiva extraordinaria. Disponer de una red extensa y cercana al consumidor sigue siendo un activo diferencial que debemos proteger y poner en valor en la estrategia futura del sector.
De nuevo, el relevo generacional apareció como un elemento crítico. Sin entrada de nuevos empresarios y profesionales, y sin condiciones que favorezcan la continuidad de los negocios, el sector corre el riesgo de perder parte de su tejido en los próximos años.
Premios FECE: reconocimiento al valor social del comercio
La entrega de premios reforzó un año más una de las ideas transversales del Fórum: el comercio de proximidad es, ante todo, una red de personas al servicio de su comunidad, lo que se concretó en los premios a mejor comercio urbano, comercio rural, comercio innovador y comercio sostenible.
El reconocimiento colectivo al comercio valenciano por su respuesta ante la DANA simbolizó esta dimensión solidaria y social, poniendo en valor la capacidad del sector para actuar en situaciones de emergencia y su arraigo territorial.
Clausura: la regulación como freno y oportunidad
La clausura ofreció una reflexión de alcance general sobre el impacto que la calidad regulatoria tiene en la actividad económica. Se puso de manifiesto que una regulación excesivamente compleja o ineficiente acaba actuando como un freno al crecimiento, al empleo, al consumo y, en consecuencia, también a la competitividad del comercio.
En ese sentido, el Fórum reforzó una idea central para FECE: simplificar no significa desregular sin criterio, sino ordenar mejor, reducir trabas innecesarias y favorecer un marco más eficaz para quienes generan actividad y empleo. Esa es una demanda transversal que nuestro sector comparte con buena parte del comercio español.
A ello se suman otros factores que condicionan la competitividad, como la presión fiscal, el absentismo laboral, determinadas carencias de infraestructuras y la conveniencia de impulsar medidas de estímulo a la demanda, entre ellas un plan renove de electrodomésticos de alcance nacional.
Con todo, la sesión de cierre dejó también una nota de confianza. España cuenta con activos relevantes y el sector dispone de experiencia, implantación y capacidad de servicio. Pero convertir esas fortalezas en una ventaja sostenida exigirá abordar con decisión los desequilibrios estructurales detectados.
Conclusión: una hoja de ruta clara
El Fórum FECE de Sevilla nos deja, en definitiva, una hoja de ruta clara. El comercio de electrodomésticos cuenta con fortalezas reales y con una aportación social y económica incuestionable, pero necesita seguir evolucionando para responder a un entorno más complejo.
Ese proceso pasa por combinar cercanía y digitalización, reforzar la profesionalización, mejorar la rentabilidad del servicio y acelerar la adaptación tecnológica sin perder identidad. El modelo de proximidad tiene futuro, siempre que sepamos actualizarlo con ambición y realismo.
Al mismo tiempo, FECE seguirá defendiendo ante las administraciones un marco regulatorio más equilibrado, unas condiciones de competencia más justas y medidas concretas que faciliten la continuidad empresarial, la inversión y el relevo generacional.
Ese es el sentido principal de las conclusiones compartidas en Sevilla: reconocer el valor del sector, identificar con realismo sus retos y actuar con unidad para afrontarlos. El comercio de proximidad no debe resignarse al cambio; debe liderar su propia transformación.
