En cuestión de seguridad lo mejor es confiar en los expertos y dejarse aconsejar. Y eso es exactamente lo que hemos hecho. Hemos preguntado a nuestro partner Segurma (expertos en tranquilidad con más de 35 años de experiencia) y esto es lo que nos ha recomendado.
Tipos de alarma por ubicación
En el caso de que el objetivo sea proteger una vivienda, lo habitual es colocar detectores de presencia en la entrada y estancia principal, así como sensores de apertura en puertas y ventanas. Si tienes jardín, se puede añadir vigilancia en el perímetro.
Los inmuebles más frecuentes son chalets, pisos, segundas residencias y casas de campo. A lo largo del artículo verás que se pueden incluir módulos en función de las necesidades de cada uno, como la posibilidad de teleasistencia para personas mayores.
Sin embargo, si buscas un sistema de seguridad para un negocio, la configuración de la alarma será muy variable: dependerá del tipo de negocio y el objetivo que se persiga, de la vulnerabilidad o valor de la mercancía, de las dimensiones del local o nave industrial y de dónde se encuentre.
Puesto que hablamos de oficinas, locales comerciales, naves industriales, edificios enteros, etc. la configuración será tan sofisticada como cada necesidad concreta.
Tipos de alarmas: inalámbricas y cableadas
La decisión de elegir una alarma en la que los detectores y sensores vayan cableados o no generalmente va a depender de si se trata de un local o vivienda que se está reformando o de nueva construcción o si, por el contrario, se prefiere no hacer obra.
Aunque los sistemas cableados son la opción más segura, los costes añadidos de albañilería suelen ser suficientes para elegir una alarma inalámbrica.
La única precaución a tener en cuenta en estos casos es asegurarse de que la alarma inalámbrica avisa en caso de que se detecte falta de señal, por si los intrusos utilizan inhibidores de frecuencia.
Tipos de alarmas: con y sin conexión a CRA
Las alarmas que no están conectadas a una Central Receptora de Alarmas (CRA) si bien no requieren el pago de cuotas mensuales , y puedan parecer la opción más asequible, en realidad tienen un bajo nivel de seguridad.
De hecho, si no están conectadas a CRA se consideran más un método disuasorio que un sistema de seguridad. Pagas únicamente por el equipo, sí, pero no son una opción si no estás dispuesto a gestionar las alertas por tí mismo.
Tipos de alarmas: con cámaras y sin cámaras
Hoy en día parece casi lógico disponer de cámaras para grabar o incluso para ver en tiempo real qué está ocurriendo en tu casa o local, su utilidad es obvia.
Para proteger cualquier acceso a viviendas o incluso zonas exteriores privadas (terrazas, jardines…) se recomienda añadir siempre cámaras o detectores que las incluyan. Contarás con imágenes como prueba del allanamiento que te facilitarán la intervención directa de la policía, la comprobación visual desde la central receptora de alarmas o desde tu smartphone.
Tipos de alarmas: básicas o inteligentes
Hablando de móviles… la posibilidad de controlar tu sistema de alarma en remoto y saber qué está pasando en tu local o vivienda estés donde estés siempre aporta tranquilidad y seguridad.
Si la alarma se puede controlar desde una app vas a poder armarla y desarmarla incluso cuando estés de viaje. ¿Va a ir un vecino a regar tus plantas en vacaciones?, desactivas la alarma y la vuelves a activar cuando te avise de que se ha ido.
Infórmate de los tipos de alarma en la web de Segurma (segurma.com/tipos-de-alarmas/)

